“Todo aquello que invita e induce a hacer lo bueno, y a amar a Dios y a servirle, es inspirado por Dios” (Moroni 7:13).
“Hay una joven que conocí en la escuela secundaria a la que no he visto ni le he hablado en años, pero somos amigas en Facebook. Seguí pensando en ella después de ver una de sus publicaciones, así que decidí contactarla. Le envié un mensaje y le pregunté cómo estaba. Se alegró mucho de que hubiera pensado en ella. Sé que fue algo pequeño, pero pienso que cosas como esa pueden marcar una gran diferencia. Es bueno saber que las personas se preocupan por ti”.
—Megan, California
“Esta semana me propuse llegar a las personas y ser positiva en las redes sociales, y sin duda noté la diferencia. Me puse en contacto con personas con las que no he hablado por un tiempo y me siento más feliz en general. La positividad que surge de comentar y enviar mensajes a las personas en las redes sociales se ha propagado a otros aspectos de mi vida. He mandado mensajes de texto a algunas personas para hacerles un elogio sincero; he solicitado hablar con el supervisor de un empleado de servicio al cliente para decirle que este fue de gran ayuda; incluso soy más amable con mi esposo”.
—Summer, Utah
Sé tú mismo al tender la mano a los demás y mostrar amor.
“La felicidad [que los miembros] irradiaban y la manera en que me sentía al estar con ellos eran innegables. No me predicaron acerca de Dios; fue simplemente su manera de ser: su estilo de vida, sus decisiones, sus acciones y sus reacciones. Al verlos, me dije: ‘Así es como quiero vivir; allí es donde quiero estar en la vida’”.
—Miembro nuevo, Washington, EE. UU.
“Nuestros mensajes deben ser verídicos, honrados y precisos; no debemos exagerar, embellecer o pretender ser alguien o algo que no somos”. —David A. Bednar.
Evita publicar cosas que sean ofensivas o polémicas. Pregúntate a ti mismo: ¿Quién dirá la gente que soy si todo lo que saben es lo que aparece en mi página de las redes sociales?”.
Expresa lo que el contenido que compartes significa para ti y por qué lo estás compartiendo.
“Los exhorto a que inunden la tierra con mensajes llenos de rectitud y de verdad, mensajes que sean auténticos, edificantes y dignos de alabanza, y que literalmente inunden la tierra como con un diluvio”. —David A. Bednar
Tú puedes ayudar a los demás a sentir el amor de Dios al compartir aquello por lo que estás agradecido, las personas a las que amas, las experiencias positivas y los medios de comunicación que te inspiran.
Edifica sobre las creencias que tienes en común con otras personas al compartir temas como la esperanza, la paz, la fe y la oración.
Michelle se sintió inspirada a compartir en línea la luz de Cristo. Ella dijo: “Sentí que si podía edificar a una persona cada día, sería suficiente”. Publicó fotografías del Salvador y citas de Autoridades Generales junto con todo lo que se sintió inspirada a decir.
Hace poco, una mujer de las Filipinas leyó uno de los mensajes de Michelle y se hicieron amigas. Michelle la ha estado ayudando en los momentos difíciles. Un día, Michelle recibió el siguiente mensaje: “Gracias por ayudarme. Estuviste allí durante los momentos de mayor oscuridad de nuestra vida. Tus palabras de consuelo fueron nuestra fortaleza para afrontar todos esos desafíos. Nos gustaría que supieras que estamos orando por ti. Te amamos y, aunque no te he visto en persona, siento tu espíritu. Te agradezco desde el fondo de mi corazón”.
—Michelle, EE. UU.
Cuando las personas estén listas y muestren interés, invítalas a aprender más acerca del evangelio de Jesucristo y de Su Iglesia restaurada. Puedes publicar invitaciones generales o enviar invitaciones personalizadas en mensajes directos.
Puedes:
Muchas misiones tienen páginas locales de Facebook que los misioneros utilizan para ponerse en contacto con los miembros y con otras personas dentro de su área.