“1. El plan de Dios y la función de usted en Su obra de salvación y exaltación”, Selecciones del Manual General, 2023.
“1. La obra de salvación y exaltación”, Selecciones del Manual General
1.
El plan de Dios y la función de usted en Su obra de salvación y exaltación
1.0
Introducción
Usted ha sido llamado a servir en La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Gracias por su servicio. Usted bendecirá la vida de las personas y experimentará gozo a medida que sirva fielmente.
Este manual lo ayudará a aprender los principios del servicio como el de Cristo, así como a entender sus responsabilidades. Usted será más eficaz si procura que su servicio en la Iglesia se halle en concordancia con la obra de Dios el Padre y Su Hijo Jesucristo.
1.1
El plan de felicidad de Dios
El Padre Celestial proporcionó el plan de felicidad para permitirnos disfrutar de todas Sus bendiciones. Su obra y Su gloria es “llevar a cabo la inmortalidad y la vida eterna del hombre” (Moisés 1:39).
Jesucristo ocupa el lugar central en el plan de Dios. Debido al infinito amor que el Padre Celestial tiene por nosotros, Él envió a Su Hijo a redimirnos del pecado y de la muerte mediante Su sacrificio expiatorio (véase Juan 3:16). A través de Su Expiación, Jesucristo se asegura de que cada uno de los que hemos nacido en la tierra llegue a resucitar y logre la inmortalidad.
Para recibir la vida eterna, debemos “veni[r] a Cristo” (Moroni 10:32). La Expiación del Salvador hace posible que seamos limpiados del pecado y que nuestro corazón cambie para que podamos recibir la vida eterna y una plenitud de gozo.
1.2
La obra de Dios de salvación y exaltación
Participamos en la obra de Dios de salvación y exaltación conforme venimos a Cristo y ayudamos a los demás a hacer lo mismo. A esta obra la guían los dos grandes mandamientos de amar a Dios y amar a nuestro prójimo (véase Mateo 22:37–39).
La obra de salvación y exaltación se centra en cuatro responsabilidades divinamente señaladas
Este manual le ayudará a entender esos cuatro aspectos de la obra de Dios. El Espíritu Santo le guiará en tanto que usted haga su parte por cumplirlos (véase 2 Nefi 32:5).
1.2.1
Vivir el Evangelio de Jesucristo
Vivir el Evangelio de Jesucristo comprende:
-
Ejercer fe en Cristo, arrepentirse diariamente, hacer convenios con Dios al recibir las ordenanzas de salvación y exaltación, y perseverar hasta el fin guardando esos convenios (véase 3.5.1).
-
Aprender y enseñar el Evangelio de Jesucristo en el hogar y en la Iglesia.
-
Llegar a ser autosuficiente al proveer para nosotros mismos y nuestras familias, tanto en lo espiritual como en lo temporal.
1.2.2
Cuidar de los necesitados
Cuidar de los necesitados comprende:
-
Servir y ministrar a las personas, las familias y la comunidad.
-
Compartir los recursos con los necesitados, incluso la ayuda de la Iglesia.
-
Ayudar a los demás a llegar a ser autosuficientes.
1.2.3
Invitar a todos a recibir el Evangelio
Invitar a todos a recibir el Evangelio comprende:
-
Participar en la obra misional y prestar servicio como misioneros.
-
Ayudar a los miembros nuevos y a los que regresan a la Iglesia a progresar a lo largo de la senda de los convenios.
1.2.4
Unir a las familias por la eternidad
Unir a las familias por la eternidad comprende:
-
Hacer convenios al recibir nuestras propias ordenanzas del templo.
-
Encontrar a nuestros antepasados fallecidos y efectuar las ordenanzas por ellos en el templo a fin de que puedan hacer convenios con Dios.
-
Ir al templo con regularidad, donde sea posible, para adorar a Dios y efectuar las ordenanzas por Sus hijos.
1.3
El propósito de la Iglesia
Jesucristo estableció Su Iglesia a fin de permitir que las personas y las familias ayuden a Dios a efectuar Su obra de salvación y exaltación (véase Efesios 4:11–13; véase también 2.2, en este manual). A fin de contribuir a lograr este divino propósito, la Iglesia y sus líderes proporcionan:
-
La autoridad y las llaves del sacerdocio.
-
Los convenios y las ordenanzas.
-
La guía profética.
-
Las Escrituras.
-
Apoyo al aprendizaje y la enseñanza del Evangelio.
-
Oportunidades de servicio y liderazgo.
-
Una comunidad de santos.
1.3.1
La autoridad y las llaves del sacerdocio
Dios lleva a cabo Su obra de salvación y exaltación mediante el sacerdocio. La autoridad y las llaves del sacerdocio necesarias para dirigir la obra de Dios en la tierra fueron restauradas al profeta José Smith (véanse Doctrina y Convenios 110:11–16; 112:30). Los líderes actuales de la Iglesia tienen esas llaves. Dichos líderes llaman y autorizan a otras personas para que ayuden en la obra de Dios (véase Doctrina y Convenios 107:8, 65–67).
1.3.2
Los convenios y las ordenanzas
En el plan del Padre Celestial, nosotros hacemos convenios al recibir las ordenanzas de salvación y exaltación, como el bautismo (véase Juan 3:5; véase también el capítulo 18 de este manual). Esos convenios y ordenanzas son esenciales para que lleguemos a ser más como Dios y para regresar a morar en Su presencia (véase Doctrina y Convenios 84:19–22).
1.3.3
La guía profética
A través de Sus profetas escogidos, Dios revela la verdad y proporciona guía y amonestaciones inspiradas (véanse Amós 3:7; Doctrina y Convenios 1:4). Dicha guía nos permite entrar y permanecer en la senda que conduce a la vida eterna.
1.3.4
Las Escrituras
Bajo la dirección de los profetas y apóstoles del Señor, la Iglesia proporciona y preserva la palabra de Dios tal como se halla en las santas Escrituras. Las Escrituras testifican de Cristo, enseñan Su Evangelio y nos ayudan a ejercer la fe en Él (véanse Jacob 7:10–11; Helamán 15:7).
1.3.5
Apoyar el aprendizaje y la enseñanza del Evangelio
La Iglesia apoya a las personas y las familias en su responsabilidad de aprender las verdades del Evangelio y enseñar estas verdades a los miembros de la familia y a otras personas (véase Doctrina y Convenios 88:77–78, 118; véase también 2.2.3 en este manual).
1.3.6
Oportunidades de servicio y liderazgo
Dios da a los miembros oportunidades de servir y liderar mediante llamamientos y asignaciones en la Iglesia. Esta provee la estructura para ayudar a cuidar de los miembros necesitados y brindar ayuda humanitaria a otras personas (véase Mosíah 18:27–29).
1.3.7
Una comunidad de santos
Como comunidad de santos, los miembros de la Iglesia se congregan con regularidad para adorar a Dios y recordar al Salvador al participar de la Santa Cena (véanse Moroni 6:4–6; Doctrina y Convenios 20:77). Los miembros también se cuidan y ministran unos a otros (véase Efesios 2:19).
1.4
La función de usted en la obra de Dios
Como líder de la Iglesia, usted es llamado a enseñar y apoyar a las personas a las que presta servicio conforme ellas ayudan a Dios en Su obra de salvación y exaltación (véase 1.2). El tener una clara comprensión de la obra de Dios, de lo que Él le invita a hacer y del propósito de Su Iglesia le ayudará a centrar sus esfuerzos en traer almas a Cristo.
Con espíritu de oración, procure saber cómo puede contribuir a que se logren los propósitos de Dios en la vida de aquellos a quienes sirve. Dios le guiará por medio de las impresiones del Espíritu Santo (véase 2 Nefi 32:5). Trabajar con el Señor en Su viña le producirá gran gozo (véase Jacob 5:70–72).