Romanos 2
Dios compensará a cada uno de nosotros de acuerdo con sus obras
¿Has criticado alguna vez a alguien por haber hecho algo malo y posteriormente te has sorprendido tú mismo haciendo lo mismo? Ésa era una falta común entre los miembros de la Iglesia en los tiempos de Pablo. Fíjate en las enseñanzas de Pablo sobre la diferencia que hay entre la forma en que solemos juzgar nosotros y la forma en la que juzga Dios.
La comprensión de las Escrituras
Romanos 2
-
No arrepentido (vers. 5)—Impenitente.
Romanos 2:14–29—“Pues no es judío el que lo es exteriormente”
Pablo enseña a los cristianos judíos que las señales exteriores de rectitud (como la circuncisión) no significan nada si no mora en ellos el espíritu de fe y de obediencia. Lo mismo ocurre en la actualidad. Las señales exteriores de rectitud (como, por ejemplo, la asistencia a la Iglesia) no son suficientes. También debe morar en nuestro corazón el espíritu de fe, de amor y de obediencia.
El estudio de las Escrituras
Al estudiar Romanos 2, realiza la actividad siguiente.
-
Con tus propias palabras
Al reflexionar en lo que Pablo enseña acerca del juzgar a los demás y acerca de que el Señor juzgue a cada uno de nosotros, lee Romanos 2:1–2, 5–11 y escribe los conceptos principales.