Al grano
Me he arrepentido, pero todavía siento mucha culpa. ¿Cómo puedo hallar paz?
Por causa de la infinita expiación de Jesucristo, tu culpa puede ser expurgada si te arrepientes totalmente. Sin embargo, a veces las personas todavía sienten momentos de culpa por el recuerdo de sus pecados a pesar de haberse arrepentido.
La culpa, o la “tristeza que es según Dios” (2 Corintios 7:10), puede resultar útil. Puede centrar nuestros pensamientos en Jesucristo y guiarnos hacia el verdadero arrepentimiento y al cambio. La vergüenza, por otra parte, centra nuestros pensamientos solamente en nosotros mismos y entorpece nuestro progreso.
El Libro de Mormón nos brinda buenos ejemplos en cuanto a la manera de arrepentirnos y después gozar de paz en Jesucristo.
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Pensar en los pecados anteriores le hizo a Ammón alabar al Señor y Su misericordia, trayéndole gozo en vez de sufrimiento (véase Alma 26:17–20)1.
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Después de que Alma “[concentró su] mente en [el] pensamiento” de Jesucristo y Su expiación, ”dejó de [atormentarlo] el recuerdo de [sus] pecados” (Alma 36:17–19). Aunque el recuerdo estaba allí, ya no se sentía torturado por ello2.