Lección de estudio individual supervisado
Números 1–21 (Unidad 13)
Introducción
Esta lección puede ayudar a los alumnos a comprender que aunque todos hemos pecado, si miramos a Cristo, Él nos sanará de nuestros pecados, dolores y enfermedades.
Sugerencias para la enseñanza
Números 21:1–9
Moisés coloca una serpiente de bronce en un asta para sanar a quienes las serpientes venenosas mordieran
A fin de captar la atención, saque rápidamente una serpiente de juguete de un bolso o muestre alguna imagen de una serpiente venenosa. Después pregunte:
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¿Qué harían si los mordiera una serpiente venenosa?
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¿Cuáles son las posibles curas en caso de una mordedura de serpiente venenosa?
Muestre una caja que diga: “Botiquín de primeros auxilios para mordeduras de serpiente” en la que haya puesto una lámina de Jesucristo. Sin abrir la caja, indique a los alumnos que adentro hay un remedio para mordeduras de serpiente. Explique que al estudiar Números 21, aprenderán cómo fueron sanados algunos israelitas de mordeduras de serpiente y cómo el relato se relaciona con nosotros de forma espiritual.
Explique que ya que a los israelitas no se les permitía viajar a través de la tierra de Edom, el viaje fue más difícil. Invite a un alumno a leer Números 21:4–5 en voz alta, y pida a la clase que acompañe la lectura en silencio para conocer cómo se sintieron los israelitas y cómo reaccionaron frente a la dificultad del camino que debían recorrer.
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¿Cómo reaccionaron los hijos de Israel ante la dificultad de tener que viajar alrededor de la tierra de Edom?
Invite a un alumno a leer Números 21:6 en voz alta, y pida a la clase que siga la lectura en silencio para saber qué sucedió cuando los hijos de Israel hablaron contra Moisés y Jehová. Señale a los alumnos el versículo 6, nota b al pie de página, para ayudarlos a entender que la palabra ardientes significa venenosas.
Invite a un alumno a leer Números 21:7-9 en voz alta, y pida a la clase que siga la lectura en silencio para averiguar lo que hicieron los hijos de Israel tras haber sido mordidos.
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¿A quién acudieron primero los israelitas para obtener ayuda?
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¿Qué mandó Jehová que hiciera Moisés para ayudar a las personas que habían sido mordidas?
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¿Qué debían hacer las personas para ser sanadas?
Escriba en la pizarra: Las mordeduras de serpientes venenosas = El pecado y sus consecuencias.
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¿En qué se asemeja el pecado a la mordedura de una serpiente venenosa?
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¿Qué podría hacernos el veneno del pecado si no procuramos ayuda?
Pida a los alumnos que adivinen lo que hay dentro del botiquín para mordeduras de serpiente. Abra la caja y muestre la lámina de Jesucristo.
Muestre la lámina Moisés y la serpiente de bronce (Libro de obras de arte del Evangelio, 2009, Nº 16; véase también LDS.org).
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¿Hacia dónde dirigía la serpiente en el asta los pensamientos de los israelitas? (Al sufrimiento del Salvador y a Su expiación.)
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Según los versículos 8–9, ¿qué debían hacer los hijos de Israel para ser sanados?
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De acuerdo con este relato, ¿qué debemos hacer para ser sanados de los venenosos efectos del pecado? (Aunque las respuestas de los alumnos sean diversas, asegúrese de que reconozcan el siguiente principio: Si miramos a Cristo, Él nos sanará de nuestros pecados, dolores y enfermedades. Escriba ese principio en la pizarra.)
Para ayudar a los alumnos a entender el principio, analicen la siguiente pregunta:
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¿En qué formas podemos mirar a Jesucristo a fin de que seamos sanados de nuestros pecados?
Escriba las siguientes referencias de pasajes de las Escrituras en la pizarra: Juan 3:14–15; Alma 33:19–22; Helamán 8:14–15. Explique que esos pasajes nos ayudan a entender mejor el relato de la serpiente de bronce que está en Números 21:1–9. Si lo desea, invite a los alumnos a escribir las referencias correlacionadas en sus Escrituras, cerca de los versículos.
Organice la clase en tres grupos. Asigne a cada grupo que lea uno de los pasajes de las Escrituras. Invítelos a leer el pasaje asignado en busca de lo que enseña sobre el relato de la serpiente de bronce. Tras conceder suficiente tiempo, invite a un alumno de cada grupo a enseñar a la clase lo que aprendieron. Después analicen las siguientes preguntas:
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¿Por qué creen que algunas personas se negaron a mirar la serpiente de bronce? ¿Por qué creen que otras decidieron mirarla?
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¿Qué se requiere de nosotros para poder mirar al Salvador a fin de ser sanados de los efectos del pecado, los dolores y las enfermedades?
Invite a un alumno de cada grupo a compartir sus sentimientos sobre el poder de Jesucristo para sanarnos de nuestros pecados, dolores y enfermedades.
A fin de ayudar a los alumnos a entender una forma en que podemos poner en práctica ese principio y mirar a Cristo para sanación de nuestros pecados, dolores y enfermedades, invítelos a observar de nuevo la lámina de Moisés y la serpiente de bronce.
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¿Qué función desempeñó Moisés para ayudar a los hijos de Israel a ser sanados?
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¿Cómo se relacionan las acciones de Moisés con el principio que está escrito en la pizarra?
Pida a un alumno que lea en voz alta las siguientes palabras del presidente Boyd K. Packer, del Quórum de los Doce Apóstoles:
“Jesucristo ha establecido un método muy claro para que nos arrepintamos y hallemos curación en nuestra vida. La cura para la mayoría de los errores se encuentra al procurar el perdón por medio de la oración personal. No obstante, hay ciertas enfermedades espirituales, en particular las relacionadas con las violaciones a la ley moral, que obligatoriamente requieren la ayuda y el tratamiento de un médico espiritual calificado…
“Si… desean volver a la plena salud espiritual, acudan a su obispo. Él posee las llaves y puede ayudarlos a lo largo del camino del arrepentimiento” (“La clave para la protección espiritual”, Liahona, noviembre de 2013, pág. 28).
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¿Por qué es necesario procurar la ayuda del obispo o presidente de rama cuando miramos a Cristo a fin de que nos sane de nuestros pecados, dolores y enfermedades?
Invite a los alumnos a considerar lo que tengan que hacer a fin de mirar a Cristo para ser sanados del veneno del pecado. Ínstelos a hacer el compromiso de mirar al Salvador para que sean sanados de los efectos del pecado.
Para resumir Números 21:10–35, explique que después que los hijos de Israel fueron sanados al mirar a Cristo, derrotaron a los amorreos y al pueblo de Basán, los cuales lucharon contra ellos. Testifique que si miramos a Cristo, como lo hicieron los hijos de Israel, se nos dará la fortaleza para vencer el pecado y afrontar las dificultades que se nos presenten.
Siguiente unidad (Números 22–36; Deuteronomio 1–26)
Invite a los alumnos a imaginar cómo reaccionarían si oyeran que un animal les habla. Explique que al estudiar Números 22–36, aprenderán cómo el Señor amonestó a Balaam por medio de un asna. Dígales que en Deuteronomio 1–26 aprenderán cómo llegar a ser el pueblo especial del Señor.